Calculadora de intereses de demora en facturas impagadas entre empresas
El cálculo de los intereses de demora responde a una pregunta concreta: cuánto se puede reclamar, en euros, por el retraso en el pago de una factura entre empresas. Lo que más cambia el resultado es el tipo aplicado, no el número de días.
Cómo se calcula el importe
El cálculo sigue un orden fijo. Primero se toma el importe de la factura, la cantidad que sigue pendiente de cobro. Después se cuentan los días de retraso, desde la fecha de vencimiento pactada hasta el día en que se paga o hasta hoy si aún no se ha cobrado. A continuación se aplica el tipo anual introducido, que la calculadora convierte a una base diaria para obtener los intereses de demora sobre ese periodo exacto. A ese resultado se suma la indemnización fija de 40 euros que el código de comercio reconoce por cada factura impagada, sin relación con el importe ni con los días. La suma de intereses e indemnización forma el importe adicional debido, y el total a reclamar añade esa cifra al principal si aún está sin cobrar.
Qué cambia el resultado
El dato que más mueve el resultado es el tipo anual, no los días de retraso. Sobre una factura de 5000 euros con 45 días de atraso, un tipo del 8 por ciento anual genera unos 49 euros de intereses, mientras que el mismo retraso con un tipo del 12 por ciento, habitual en muchos contratos entre empresas, sube la cifra a unos 74 euros. La diferencia no viene de los días, que son iguales en los dos casos, sino del tipo que se introduce en el campo correspondiente. Por eso conviene revisar primero si el contrato fija un tipo propio antes de dejar el valor por defecto, porque ese único dato puede cambiar el resultado final en varias decenas de euros sobre la misma factura.
El error que sale caro
El error más común es olvidar que la indemnización de 40 euros se debe por cada factura impagada, no por cada día de retraso ni por cada euro reclamado. Quien solo suma los intereses y omite esa indemnización se queda corto en la reclamación, aunque el importe parezca pequeño frente al total. El segundo error es usar el tipo legal por defecto sin comprobar si el contrato entre las partes fijaba otro tipo, porque ese dato cambia dos veces al año y un contrato firmado hace meses puede referirse a un valor distinto al que aparece ahora en la calculadora. Reclamar con un tipo equivocado no invalida la reclamación, pero obliga a rehacer el cálculo y retrasa el cobro final.
Questions fréquentes
¿Qué tipo de interés debo poner si el contrato no dice nada?
Si el contrato no fija un tipo propio, se suele aplicar el tipo legal de demora, que sigue el tipo del Banco Central Europeo y cambia dos veces al año. La calculadora deja ese campo abierto porque el valor vigente varía con el tiempo; conviene comprobar cuál es el tipo actual antes de introducirlo, en lugar de asumir siempre el mismo número.
¿La indemnización fija de 40 euros se cobra siempre?
Se reconoce por cada factura que se paga fuera de plazo entre profesionales, con independencia del importe de la factura o del número de días de retraso. No sustituye a los intereses de demora, se suma a ellos. Por eso el resultado la muestra como una línea aparte del cálculo de intereses, no integrada en el tipo aplicado.
¿Cómo se cuentan los días de retraso?
Se cuentan en días naturales, desde el día siguiente a la fecha de vencimiento acordada en la factura o el contrato hasta el día del pago efectivo, o hasta la fecha en que se hace el cálculo si la factura sigue sin cobrarse. No se restan fines de semana ni festivos, porque el retraso se mide en días de calendario.
¿Puedo usar este resultado directamente para reclamar en un juicio?
El resultado es una estimación para conocer el orden de magnitud de lo que se puede reclamar. Una reclamación formal suele exigir antes un requerimiento de pago al deudor y, si no hay acuerdo, seguir el procedimiento correspondiente, donde el importe exacto puede ajustarse según la fecha real de pago y el tipo finalmente aplicable.
